Arxius mensuals: novembre 2014

Tres librerías en Barcelona o Formas de no perder el tiempo

Hoy publicamos En Polissó. Por lo cual llevo una semana paseando por Barcelona en busca de librerías a las que llevarlo. Y durante este paseo, que por cierto no ha terminado todavía, me he reencontrado con una sensación de hace años. Cuando entras en una librería y la puerta se cierra detrás tuyo, se hace una especie de vacío. Un vacío que hace que se frenen las agujas del reloj. No completamente, pero sí notablemente. Y incluso cuando hay gente, y hacen ruido, es un tipo de griterío diferente, un griterío más amable, susurrado. Pero si entras como una exhalación buscando una cosa que ya tenías pensada de antemano, la pides, pagas y te vas, no te das cuenta. Y la mayoría de las veces no hago ni eso, compro el libro online y hasta me ahorro un par de céntimos. Y luego, para estar al día de lo que sale y lo que no, lo que se publica y lo que no, venga a comprar periódicos el día que traen el suplemento de cultura y revistas y lo que se me ocurra. Quizá sería más fácil, y más efectivo, pasar un rato a la semana en alguna librería, sin buscar nada en concreto. En algunas, mientras el librero o la librera atendía a sus clientes, he tenido que esperar un rato. Suficiente como para que se me pasara el sofoco debido al cambio de temperatura, como para dejar la mochila llena de libros en una esquina y echar una ojeada a lo que tenían. Y aunque de entrada mis ojos se van hacia los libros que ya conozco: el último Murakami o alguno de los de Hervé Tullet, lo más bonito es echar un vistazo a todo lo que no te suena, a lo que está un poco más escondido. Ojalá me hubiera llevado una libreta. Así lo haré la próxima vez, así podré contaros lo que he encontrado. Pero por ahora os dejaré con tres de las librerías que he visitado, y que recomiendo que visitéis vosotros también:

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La memòria

Plaça de la Vila, 19 (Gràcia).

Si no recuerdo mal, entras y bajas unos escalones. El silencio es total, el contraste con el movimiento general de la plaza. Te hace hablar casi en susurros. Como si quisieran recrear la sensación que les da nombre. No se me habría ocurrido entrar en una librería especializada en nada en particular antes de hoy, un error. Entrad.

Casa Anita

Carrer Vic, 14 (Gràcia).

Cuando entro hay una mujer en la sala trasera de la librería. Está sentada hojeando un montoncito de libros previamente seleccionados. Después de un buen rato, una media hora diría, irá a decirle a la librera los que más le han gustado. Y hablarán de para quién son y cuantos años tiene cada niño. Y de que quizá el de la ballena le parecerá para niños pequeños a la de tres años y de como la de un año solo coge las cosas y las tira al suelo. Elegirá uno y lo comprará, mientras otro cliente compra un libro por si acaso, a ver si era el que quería su hija. Una tercera clienta entrará un rato más tarde diciendo que tiene un niño de 9 y una de 12, y el proceso de selección previa empieza de nuevo.

No llegiu

Carrer Amistat, 20 (Poblenou)
A punto de llegar veo a alguien colocando una pizarra en la puerta. Tiene escrita una frase de Foster Wallace y debajo anuncia la presentación de un librito del autor de Editorial Periscopi esa misma tarde. Dentro la sensación del tiempo frenado se nota menos que en otras. Quizá porque se encuentra en una calle que ya de entrada parece tener sus propios poderes de ralentización. Pero muy a mi pesar, tenía prisa y una vez terminada la conversación con el librero, no tuve tiempo de quedarme a echar una ojeada.  Tendré que volver.

Abans i després que Gordon Lish llegís a Raymond Carver

Com sé jo que això es fa així? Com ho puc saber ben cert i no tenir cap dubte? Qui m’assegura que ho estic fent bé? Ningú, clar que ningú. M’imagin que és una cosa bàsica, inherent a tota “primera vegada” en qualsevol matèria, una por que no pot ser evitada però que tampoc ningú no t’avisa i que, quan de veres t’estàs jugant alguna cosa, s’exagera fins a punts que no t’havies imaginat. Contribueix a que aquesta pregunta sigui de cada vegada més present el fet que, volguem o no, molta gent de la meva generació hem crescut, en siguem conscients o no, amb una sed d’aprendre quasi imposada i gairebé arrelada a la nostra manera de ser: primer l’escola, després l’institut, finalment la carrera i un, dos o tants màsters i postgraus com poguem no sigui cosa no ho hàgim après tot quan sigui hora de demostrar que ho hem après tot. I arriba el moment i no, no ho hem après tot. Al manco jo no ho he après tot i ho sé quan em trob amb un manuscrit entre les mans que té una base molt sòlida, paràgrafs i frases i reflexions de gran qualitat però que, pel meu gust, falla molt en qüestions bàsiques, tal vegada massa. Així que en xerr amb n’Elena i en xerr amb l’autora, jo hi faria canvis, jo crec que aquí funcionaria millor això i que eliminaria tot allò. Com sé jo que això es fa així? Ningú no me n’ha ensenyat, se suposa que ho hauria d’haver après abans de fer-ho? És cert que no he fet cap assignatura ni m’he apuntat a cap curs on m’hagin explicat “com reaccionar davant un manuscrit del qual no n’estem segurs”, és impossible aprendre cada qüestió bàsica de cada una de les tasques que hem de fer, però després de l’escola, l’institut, la carrera i sí, dos màsters, aterroritza trobar-te cada dia amb deu decisions que prens més per intuició que per qualsevol certesa. Tot i que també és vera que aquesta intuició ha estat moldejada per tot allò que a l’escola, a l’institut, a la carrera i sí, als dos màsters -més a un que a l’altre, per ser justos-, m’han explicat, m’han mostrat o m’han recomenat, com quan, per exemple, na Rosa Maria Prats, a un curs fantàstic de l’Ateneu Barcelonès, ens va suggerir que llegíssim De qué hablamos cuando hablamos de amor i Principiantes, de Raymond Carver. Dubt que ella sospitàs que dient això estava condicionant d’alguna manera com m’he enfrontat jo als manuscrits que m’han arribat, que més que “ensenyar-me” una cosa concreta definia com jo n’aprendria moltes d’essencias. Òbviament llegir Raymond Carver ja és una bona recomenació, en qualsevol cas i per qualsevol persona. Però per algú que es vol dedicar a editar llibres, també per algú que es dedica a escriure’n, crec que la lectura d’aquests dos llibres és gairebé essencial i una de les lliçons principals en ambdós aspectes. Com la interferència de Gordon Lish va definir la trascendència literària de Carver i com el manuscrit original repta a qui el llegeix avui dia a demanar-se si la tasca d’edició va ser excessiva o no, fins quin punt l’editor moldeja, millora o corromp l’obra literària? Com sabia Gordon Lish que això es feia així? Com ho podia saber ben cert i no tenir cap dubte? Qui li assegurava que ho feia bé? Ningú, clar que ningú. Però supòs que Gordon Lish va aprendre tant de Raymond Carver com a l’inrevés i que la intuició va haver de guiar moltes de les decisions de tots dos, definida per tantes coses que altra gent els havia enenyat i ampliada també per tot allò que aprenien a mesura que exercien cadascun el seu ofici. La soletat de l’aprenent és sempre aterradora, però conté també la part més atractiva de tot repte, la diversió més grossa de totes i la lliçó real que s’amaga darrere de tota decisió, de tot ofici i de tota il·lusió.

Yo siempre aprendo algo. Nunca se acaba de aprender cosas.“, diu l’home ceg de Catedral, un dels millors relats que he llegit mai, escrit per Raymond Carver i editat per Gordon Lish.

Alicias en el país de las maravillas

Hace poco llegó a mis oídos (o a mis ojos más bien, ya que se trata de algo que leí en la revista Clij) la reciente publicación de una nueva edición de Alicia a través del espejo, la segunda parte del famoso libro de Carrol. La editorial independiente valenciana Media Vaca se ha decidido a publicar una edición ilustrada por Francizska Themersen (no, yo tampoco sabía quién era). Son ilustraciones de una edición del libro de 1946 que nunca se llegó a publicar y que la editorial Inly Parrot recuperó en 2001. No obstante, esta editorial tan solo publicó una edición limitada de poco más de 400 ejemplares que ahora mismo son difíciles de conseguir. Por eso es tan interesante la reciente decisión de Media Vaca de publicar esta edición, que pone el libro y las ilustraciones al alcance de los lectores españoles. La única pega: el precio.

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Y después de esta larga o larguísima introducción tengo el placer de presentaros a mis Alicias. Como es fácil de imaginar en alguien que se ha lanzado a crear una editorial, por pequeña que sea, yo idolatro los libros. Y de entre todos los libros, hay uno en particular, que por razones un poco personales y un poco literarias está por encima de todos, y se trata precisamente de Alicia en el país de las maravillas, junto a su segunda parte, por supuesto. Por absurdo, por divertido, por cómo, si los vas leyendo en diferentes momentos a medida que te haces mayor vas descubriendo los juegos de palabras y capas de significado, porque jam tomorrow and jam yesterday but never jam today es una de mayores verdades jamás escritas, y por muchas cosas más…

5 Alicias

Alicia Anotada (The Annotated Alice): Se trata de una edición de las dos novelas que lleva las ilustraciones originales de Sir John Tenniel. Lo que tiene de especial es que las notas a pie de página desbordan los pies y pasan a ocupar páginas enteras de información adicional redactada por Martin Gardner. Una genial edición para un coleccionista, que siempre quiere saber más.

http://www.amazon.es/dp/0140289291

Alicia en el País de las Maravillas, ilustrada por Rebecca Dautremer: Tres cosas hacen irresistible esta edición: la primera es son, sin duda, las ilustraciones de Dautremer, la segunda es su colosal tamaño (354x288mm) y la tercera, consecuencia de las otras dos son las enormes ilustraciones a toda página que se encuentran en el interior.

http://www.amazon.es/dp/8426379699

Alice through the looking glass, ilustrada por Helen Oxenbury: Una edición en tapa dura, con ilustraciones en blanco y negro y en color y fantásticamente maquetado.

http://www.amazon.es/dp/1406318264

Alice in Wonderland, ilustrada por Camille Rose Garcia: Sin duda la edición más desconcertante de todas. Se trata de una edición publicada por Harper Collins con ilustraciones góticas más que curiosas suscritas a la corriente del surrealismo pop. No encuentro una copia a la venta en España, por lo que os dejo con un vídeo comentado por la ilustradora sobre el proceso de ilustración.

https://www.youtube.com/watch?v=oEX4vUWYcr4

Alice in Sunderland, Bryan Talbot: Con este he hecho algo de trampa ya que no se trata de una edición de la novela, sino de una ambiciosa novela gráfica que le roba el título y parte de su imaginario a Carrol para contarnos una historia fragmentada, cargadísima de información digna de un malabarista. Es otra de mis alicias.

http://www.amazon.es/dp/0224080768

Y como nota final, para el que haya tenido la paciencia de llegar al final del post, copio aquí también un link de una edición del libro recientemente publicada online: Alice in Wonderland, edición escrita e ilustrada a mano por el propio Carrol: Un regalo de la British Library. 

http://www.bl.uk/onlinegallery/ttp/alice/accessible/introduction.html

 

Rutines

Són les 7.45 del matí, m’acab d’aixecar i queda poc més d’una hora perquè  s’obri un xat de gmail, que d’aquí poc s’obrirà ja de manera automàtica i espontània, amb un “holaaaaa” que dotze minuts més tard haurà derivat en “¿de qué más hay que hablar hoy?” i haurà començat, oficialment, un nou dia per Garbuix, sense oficines ni obligacions però amb rutines establertes quasi des d’abans del naixement de la pròpia editorial. Repassarem en quin estat estan tots els projectes (“¿de Blank hay algo?”), ens direm coses que ja sabem les dues (“ya, pero eso de las ilustraciones ya lo hablamos hace tiempo y quedamos en que lo haríamos así”) i ens adonarem que se’ns segueixen oblidant tantes altres (“¡el contrato!” “me lo he apuntado en la agenda, esta vez no se me olvida”) (tot i que és la tercera vegada que m’ho apunt). Una de les dues s’estressarà, o ambdues, o cap. Probablement serem les dues, però amb una mica de sort serà en moments diferents, així que riurem, desconectarem un moment i pot ser que parlem de què podria fer una per dinar i què està aprenent l’altra a les classes d’alemany. Serà un dia (un matí per n’Elena, un capvespre per jo) de tasques (enviar correus, preparar notes de premsa, redactar contractes), de dubtes (quin contracte és exactament que he de redactar i d’on trec la informació?) i de whatsapps (“hay que confirmar lo de la presentación YA”). I tal vegada dins el llit encara soni el renouet del Hangout (“¿has hecho el contrato?” “no, no sabía de dónde coger la información” “bueno, da igual, lo hablamos mañana, bona nit”) però estic segura que anirem a jeure  com ho fem cada dia: amb la sensació constant, que ens acompanya a ambdues bandes de la mar Mediterrània, de no tenir-ho tot fet però d’estar fent-ho tot. O això crec ara, a les 7.45 del matí, que ja se sap que quan una s’acaba d’aixecar les paraules de’n Miquel Martí i Pol ressonen amb més força i semblen més reals: que tot està per fer i tot és possible. Però ben de veres ho crec, ho creiem, i Garbuix no fa més que demostar-ho cada dia, amb totes i cadascuna de les rutines que ja han fet possibles tantes coses i que, a poc a poc i amb bona lletra, en faran tantes altres. Molt bon dia a tots!